No es lo mismo nutrirse que alimentarse. La alimentación consta de la ingesta de alimento, mientras que la nutrición consiste en la obtención de los micronutrientes necesarios para la realización de los procesos metabólicos requeridos para conservar la homeostasis (equilibrio) de nuestro cuerpo.
La desnutrición forma parte de los síndromes geriátricos (grupo de enfermedades que se desarrollan durante la vejez) y es uno de los factores para el desarrollo de un envejecimiento patológico.
Durante la vejez se desarrollan múltiples factores que afectan a la nutrición como: la falta de piezas dentales, la disminución del apetito, el decremento de la masa magra, incremento de la grasa corporal, disminución de las papilas gustativas, atrofia del nervio olfatorio, reducción de la secreción de saliva y ácido gástrico, enlentecimiento del vaciado gástrico, intolerancia a la lactosa, disminución en la absorción conversión y producción de vitamina D.